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Así ha podido afectar el confinamiento a tus articulaciones

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Así ha podido afectar el confinamiento a tus articulaciones

En 2020, la mayor parte de la población ha visto, de manera inevitable, reducida su movilidad debido al confinamiento provocado por la crisis del coronavirus. Salvo para algunas excepciones como ir a hacer la compra o a trabajar, en el caso de aquellos que hayan seguido haciéndolo de forma presencial, han sido dos meses en los que nuestros movimientos se han limitado a los necesarios para ir de una habitación a otra en nuestra casa. Incluso después, cuando las medidas se han ido relajando, muchas personas optan por salir lo mínimo a la calle por precaución y, de todas formas, sigue habiendo restricciones para muchas de las actividades que podíamos hacer hasta marzo. Esto, sin duda, tiene un efecto directo sobre nuestro cuerpo y es normal que después del confinamiento podamos necesitar algún tratamiento para articulaciones o rehabilitación para que nuestros músculos vuelvan a ponerse a tono.

Efectos de la inactividad en músculos y articulaciones

El cuerpo nota considerablemente cuando se produce un declive brusco de la actividad física y deja de verse sometidos a esfuerzos que antes formaban parte de su día a día. Los cortos desplazamientos en el interior de nuestra casa o aquellos realizados puntualmente para hacer una compra no pueden suplir el ejercicio mínimo que necesitan nuestros músculos y articulaciones para mantenerse en un buen estado.

La inmovilidad provoca que nuestras articulaciones pierdan elasticidad y capacidad de movimiento de forma paulatina. Cuando el periodo de inactividad se alarga, llega a producirse la atrofia muscular y de ligamentos, que puede conllevar la deformidad de articulaciones y dolorosas contracturas musculares.

En el caso de las personas que ya sufran previamente de problemas articulares, estos pueden verse agravados si se ven sometidos a una falta de actividad de forma prolongada como en el confinamiento.

Consejos para las articulaciones durante y después de un confinamiento

El confinamiento ha tenido un gran impacto en nuestro modo de vida y ha tenido consecuencias físicas, psicológicas y económicas para gran parte de la población. Eso ya parece suficiente motivo para intentar, en la medida de lo posible, que los problemas articulares no se sumen a la lista. Por suerte, hay una serie de prácticas que pueden ayudarnos a mantener las articulaciones en buen estado en largos periodos de inactividad:

  • Realizar todos los días 30 minutos seguidos de ejercicio físico. Siempre sin sobrepasar nuestra capacidad y sin realizar sobreesfuerzos, podemos alternar distintos tipos de actividades como caminar en una cinta andadora, montar en una bici estática, levantar pesas (o botellas de agua), subir y bajar escaleras, hacer abdominales y sentadillas, etc.
  • Mantener una dieta equilibrada: Es fundamental evitar un estado de sobrepeso que haga que nuestras articulaciones tengan que realizar mayores esfuerzos para cargar con él.
  • Evitar malas posturas cuando estemos sentados. Siempre que sea posible, debemos tratar que nuestra espalda permanezca recta y que las rodillas formen un ángulo recto con las caderas.
  • Cuando estemos sentados durante mucho tiempo, levantarnos cada 50 minutos y caminar durante unos minutos para evitar periodos de inactividad demasiado prolongados.
  • Realizar estiramientos musculares todos los días.

El dolor de las articulaciones es algo muy molesto por sí solo, por lo que debemos evitar, siguiendo estos consejos, que se vea incrementado por las consecuencias de los periodos de inactividad. Es recomendable que, para multiplicar su efecto, se complementen con algún tratamiento articular que contribuya a aliviar el dolor. Para la llamada nueva normalidad y un no descartable posible confinamiento, cuida de tus articulaciones siguiendo estas pautas y consultando con tu especialista.